(Huarmey - Ancash - Perú)
Realizó estudios secundarios en su ciudad natal y superiores en Educación, especialidad de lengua y Literatura, en la universidad San Martin de Porres de Lima.
Dirigió el Instituto Nacional de Cultura (INC) filial huarmey entre los años de 1997 y 1999.
Fundó la Biblioteca Comunal Obraje y el Centro de Investigación, Información y Documentación de la provincia de Huarmey.
Es autor de publicaciones referidas a su tierra natal: Huarmey - Perú.
Además tiene publicados plaquetas y libros de poesía y sus poemas están antologados en diversas antologias de la poesía peruana.
Premio Nacional al Voluntariado 2015, por parte del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.
Escuche aquí el poema, dedicado a la provincia de la cordialidad: Huarmey. Voz en audio de Edwin Ipanaque Hidalgo.
POEMA… A HUARMEY
Yo hago un poema para ti Huarmey. Lo hago por los siglos de tu vida. Por la salud de tus hijos Y para que mañana Cuando sea tarde No tengas que morir/ Tengas la vida, Los sueños / la esperanza Junto a tus caminos. Y halles en tu cielo Cubierto de pájaros, La palabra refulgente, El canto silvestre de tus niños, La rubrica del sol y de mis ojos.
Un poema para ti. Como para mi madre Y al hijo que adoro. Porque nací entre el muro De la soledad y el silencio. Sobre la piedra labrada de un pecho. Sobre tu cuerpo. Sobre la sonrisa del viento Y el olvido de tus hijos lejanos.
Yo hago un poema para ti Huarmey, Porque no quiero sentirme solo. Porque acariciar tu piel Es volver a tener mi adolescencia Cerca del fuego, Cerca de tus hombros y de tu vida. Un poema… Para que cuando yo me vaya No estés solo. Y para que siempre seas Un mar inmenso en las palmas de mis manos. Un río en las vertientes de mi pecho.
Poema publicado en el libro: APUNTES PARA UNA HISTORIA - HUARMEY. (1994) de Heber Ocaña Granados.
Escuche el audio aqui, en la declamación de Edwin Ipanaque Hidalgo:
Huarmey / no es un pueblo débil, mas por el contrario / es un pueblo que se alimenta de sus necesidades para sacar mas impulso y rodar a buena aventura sin desmayo ni reparo alguno. Somos testigos de hecho, que a más atropello, más florece su dignidad y su consecuencia.
Huarmey / no es un pueblo pequeño, es una gran tierra y espacio que simula con gran habilidad su pequeño espacio destinado a la urbe. Es grande / porque tiene el espíritu fortalecido de las antiguas culturas que florecieron en su jurisdicción y de ella hemos bebido toda su energía.
Huarmey / no es un pueblo olvidado, es una tierra que tiene recuerdos, que viven en cada poblador anónimo, porque cada día / es una nueva historia para contar. Quien no tiene un recuerdo de Huarmey, es porque no lo ha conocido en la grandeza de su magnificencia.
Huarmey nunca será un pueblo olvidado, mientras tenga hijos que lleven en su memoria, como la mejor parte de su vida y el momento vivido más grato. El que se olvida de Huarmey ha olvidado su vida.
Huarmey / no es un pueblo solitario, al contrario / es un pueblo que acompaña y rastrea los pasos / los pasos a quienes los acoge, para que sea mas placida su permanencia; de ahí que muchos han tenido que quedarse, porque Huarmey, Huarmey los arruyó con su benevolencia de pueblo encantador y mágico. Nunca , nunca será solitario porque en ella habitan las sombras de las warmys / que como una dulcinea indígena / van moldeando el frescor de sus estancias, llenando con ardor / la silueta de los lugares deshabitados.
Huarmey / no es un pueblo que muere, es un pueblo que se vivifica con el aliento y el tesón permanente de su gente. Mientras haya un poblador, aunque sea solo uno, con espíritu guerrero y emprendedor, ésta tierra nuestra, vivirá por amor a ese espíritu. Es una tierra que vive y suspira por la piel y el sudor de los obreros de las fábricas, del hombre del campo, del fornido pescador, de la sublime ama de casa y de todas aquellas personas que antes que cante el gallo, ya han puesto su pie sobre la tierra / dispuestos a forcejearse con el desaliento, para apaciguar el deslúcido momento que muchas veces afrontan sus vidas.
Huarmey / es una tierra fuerte, grande, recordada y rememorada, acompañando con vida de montaña y vuelo de cóndor, a ras de cielo y suelo.
Huarmey / es la tierra nuestra… hagámosla más fuerte con nuestras fuerzas con nuestra fuerzas, con nuestras fuerzas...
Autor: Heber Ocaña Granados escrito en Madrid – España – Agosto 2005