martes, noviembre 10, 2009

POEMA SOBRE TRES AMIGOS: CARLOS ALFONSO RODRIGUEZ, TOMAS RUIZ Y HEBER OCAÑA

En la foto Heber Ocaña Granados, Carlos Alfonso Rodriguez y Tomás Ruíz Cruzado en Trujillo en 1990.
El siguiente poema fue escrito por el poeta peruano CARLOS ALFONSO RODRIGUEZ, haya en el lejano Medellin - Colombia, en homenaje a tres amigos que en los años 80, compartieron muchos sueños, ideales, conflictos, encuentros de poetas y tantas otras aventuras, que hoy es solamente un hermoso recuerdo, que CARLOS ALFONSO RODRIGUEZ a sabido plasmar perfectamente sobre aquellos momentos tan agradables que se vivió aquellos años.
Leerlo será grato, para conocer aquellos momentos de tres amigos... tres ciudades... tres sentimientos... tres historias...

ÉRAMOS TRES AMIGOS QUE VIAJÁBAMOS POR LA VIDA

Éramos tres amigos, muy muchachos, que viajábamos por la vida,
Éramos tres adolescentes que en algún momento pensábamos,
Que íbamos a vivir siempre juntos, siempre jóvenes y rebeldes,
Que no teníamos otros sueños, que nuestros sueños.
Y nuestros sueños en la vida eran nuestra única realidad.
Éramos tres y nos conocíamos por vez primera en la ciudad de Huaraz,
Fue en uno de esos tradicionales encuentros de poetas;
Que terminaban en famosos desencuentros y peleas,
Eran encuentros de payasos que ni siquiera se pintaban,
La gente iba, se emborrachaba y hasta por primera vez debutaba.
En ese encuentro Ángel Izquierdo se emperró y enfrentó a los organizadores,
A quienes les dijo en su propia cara la vela verde y zamba canuta.
Julio Aponte, decía que el finado Pepe Vargas: ¡“No era poeta”!,
Sino un amigo, atento y cordial, que lo había invitado.
Pero le advertí, que Pepín Vargas, tenía algunos libros de poesía.
Y Aponte, me aclaraba, “que podía tener 10 o 15, y no ser un poeta”.
Volvíamos a Lima borrachos de nuestros primeros éxitos literarios;
Pablo Pastor les había publicado a Carlos Alfonso sus “Cantos a la vida”
Y a Heber Ocaña Granados de Huarmey “Poemares”.
Cuando apareció Tomás Ruiz en el escenario de nuestras vidas,
Sin más prendas que un viejo morral, algunos libros, varios poemas.
Tomas Ruiz amaba tanto la poesía como el teatro, entre sus autores
De cabecera estaban Vicente Huidobro, Gorki, Juan Cristóbal y Scorza.
Inmediatamente nos vendió el cuento y el bello elogio,
Que la nueva poesía estaba en esos momentos en Lima,
Y sin más ni más nos pidió que cuando llegara por allá lo recibiéramos,
En la otrora ciudad jardín y en las tres veces coronada villa.
Al cabo de algunas semanas apareció con lo que llevaba puesto,
O sea, como siempre había vivido toda su vida, pidiéndonos, amablemente,
Alojamiento, libros, lapiceros, papel, almuerzo y pasajes.
Desde que llegaba ya empezaba a darnos trabajo y problemas,
Que procurábamos solucionar de la mejor amigable manera.
Heber Ocaña no podía alojarlo porque vivía en un cuarto muy pequeño,
En donde apenas entraba y cabía él con toda su ruma de libros.
No tuve más opción que llevarlo a mi casa solamente por tres semanas
Y se quedó más de tres años en las calles de Risso y Lobatón;
Que le cayera bien a todos mis hermanos, padres y familia,
Es algo que sólo nos lo explica y se lo atribuyo al ángel de poeta
Que acompaña a todo verdadero y gran artista del pueblo.
Aedosmil había caído en una enorme crisis de la cual nunca se levantó
Y yo inventé el grupo Obraje como un apéndice de Aedosmil,
Al que se unieron, afiebradamente, Tomás Ruiz y Heber Ocaña,
Hasta que Aedosmil corrigiera su línea política y poética;
Con el tiempo corrigió su línea política, la línea poética nunca apareció.
Huarmey, Lince y Trujillo, fueron nuestros centros de operaciones.
El conflicto en Obraje era que los tres éramos líderes,
Heber Ocaña, era un agitador cultural, y aún los sigue siendo globalmente;
Tomás Ruiz (1968-2001), evolucionó radicalmente a la línea dura de la izquierda.
Y Carlos Alfonso Rodríguez que fue en su adolescencia un izquierdista liberal,
Al convertirse en agente literario derivó, inevitablemente, a una línea liberal,
A consecuencia de sus primeros emprendimientos editoriales.
Éramos tres amigos, muy muchachos, que viajábamos por los caminos de la vida,
Y la vida nos dio cárcel, persecución, exilio, viajes, mujeres y éxito.


CARLOS ALFONSO RODRIGUEZ (Lima 1968) Ha publicado “El grito”(1994), “10 poemas de amor para mayores y menores de 12 años”(1998), “Poemas públicos”(2004) “Un puerto en el paraíso, motivos para cantar y otras breves historias”(2008) y “Poemas en salsa verde, con ajos, cebolla y bastante ají amarillo”(2009). Actualmente reside en Medellín-Colombia.
Su ensayo “El Comunicador deben alentar más diálogo y menos gritos” ocupó el Primer puesto en el Concurso periodístico “El rol del Comunicador Social en el advenimiento del siglo XXI”. Organizado por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad San Martín de Porres de Lima-Perú.
Y ”La rebelión de los lectores” ocupó el Primer puesto en la categoría de ensayo en el Concurso Literario, “Los Sueños de Luciano Pulgar” (2005). Organizado por el Municipio de Bello, Medellín-Colombia.

domingo, noviembre 08, 2009

HUARMEY EN UN POEMA DE DESAPARECIDO POETA PERUANO PABLO GUEVARA

Foto del poemario de Pablo Guevara - Edición 1972 - Instituto Nacional de Cultura.

Un buen día el poeta sale de su entorno y camina "lejos de la cojudez"(pág 73), por las provincias de su país y empieza a preguntarse "cuál es el orden más humano, el de los hombres o el de los animales. Y la respuesta es triste. Los animales tienen un orden más parecido al ideal"
El viaje que emprende el poeta peruano, integrante de la generación más lúcida y social dentro de la poética peruana, Pablo Guevara, lo inicia en un Hotel del Cuzco y desde ahi observa como faro reluciente los aspectos sociales, culturales y geográficos de otras "Provincias del Perú" y los plasma en su libro de poesía, titulado: HOTEL DEL CUZCO Y OTRAS PROVINCIAS DEL PERÚ. (INC - 1972).

En éste libro de poesía, Pablo Guevara describe algunas caracteristicas de las provincias del Perú, entra ellas al primer distrito costero, viniendo de la capital peruana, Huarmey. Por aquel entonces Huarmey era un distrito que pertenecia a la Provincia de Casma, pero es el nombre del distrito de Huarmey el que aparece entre los versos de la página numero 86, del poema VALS DE VIEJAS VALS DE ABEJAS. En ella da cuenta de los baños del distrito de la bella warmy (Huarmey) y tambien de su glorieta que se encontraba en medio de la plaza de armas, que despues del terremoto del 70 tras una remodelación fue reemplazada por el actual (2009) en la gestión de Nacho Servat.

Probablemente el poeta Pablo Guevara fue tocado por el acabado artístico que lucia la glorieta huarmeyana, de similar belleza las de Barranco y Chorrillos. Es un orgullo para los huarmeyanos actuales y de futuras generaciones que uno de los poetas más frescos y lúcidos del Perú, haya podido mencionar en sus versos el nombre Huarmey, hoy provincia de Huarmey, con su capital: distrito de Huarmey. Considerando que HOTEL DEL CUZCO Y OTRAS PROVINCIAS DEL PERU, es el libro más importante de tan insigne poeta. Aquí trasncribimos el poema completo donde aparece el nombre de Huarmey:


VALS DE VIEJAS, VALS DE ABEJAS

Porqué
Nuestras madres o unas que se les parecen
Viven como dentro de un libro de terror la pobre demencia
Cargan imperdibles, peines, flores del recuerdo, lápices pequeños,
Un devocionario (no cargan jebes porque eso lo cargan los hombres)
Mientras con movimientos de cangrejitos o de escorpioncitos
Se internan en el mar o tierra adentro
Materias de las necesidades y las necedades
Pobres de solemnidad arreglan sus faldas blanquísimas
Toman su copita de anís fruncen los labios y sueñan
Con sacarse los temibles zapatos que les agrietan los pies
Pero no se los sacan pero no se los sacan
Sonríen mas bien pianolas olvidadas, marrones, ociosas,
Manoseadas
Y coquetas
Vuelan sobre las olas con los aires de Carlos A. Saco
O Pedro A. Bocanegra mientras el aire las lleva
Y las trae, las trae y las lleva, las eleva
A los aires con Rosa Elvira o Inspiración se las traga el mar
Como a los baños de Barranco o de Chorrillos o de Huarmey
Con sus bajadas en zig-zags, sus barandas y sus glorietas
Nuestras madres o unas que se les parecen
Se hunden por las calles de la Fatalidad de Occidente
En los aciagos días que corren de la Prostitución
Y la Revolución,
China las mira: aprietan sus bolsos, miran con terror,
Interrogan y tiemblan y terminan un día
En el Ángel,
Como cualquier animal.

sábado, octubre 03, 2009

UN CARTA ESCRITA A DOS MESES DE MI LLEGADA A ESPAÑA...

El siguiente es una carta dirigida al director del diario pro - monarquico de España el ABC, el texto escrito lo encontré entre los diversos cuadernos que tenía guardado, desde que vivía en Fuenlabrada, primera ciudad madrileña que pise al llegar por primera vez a España. Al llegar a Madrid, leía diversos periódicos, hasta llegue a comprar y coleccionar LA RAZON, un diario exageradamemente aznarista, hasta que logre ubicarme bien en la ciudad y valorar el espiritu de las noticias y sus editoriales, hasta que logré afianzarme en la lectura permanente del diario EL PAIS y jamás lo dejé hasta que llego la crisis del 2008 y desde entonces, lo leo desde su página web. A continuación la carta, donde dice mucho, de mi postura como nuevo inmigrante en una ciudad española, logicamente la carta jamás tuvo su contestación ni su publicación en el diario.
CARTA DIRIGIDA AL DIRECTOR DEL DIARIO DE ABC DE ESPAÑA

Madrid, 20 de agosto del 2003.

Señor Director del diario ABC.

Soy un asiduo lector del diario que usted dirige y como tal, me veo en la imperiosa necesidad de aclarar y/o reflexionar sobre el artículo: “LOS INVASORES, del señor Jaime Campmany, publicado el martes 19 en la pagina numero nueve, en la sección opinión.

Desde el titulo del artículo ya nos está diciendo mucho sobre la idea que tiene el Sr. Jaime Campmany de los inmigrantes, es una lastima que en pleno siglo XXI y en una época de globalización, el articulista mantenga una idea retrograda sobre el tema. España por ejemplo, históricamente fue un país de emigrantes, solo hace 20 años se a convertido en país receptor de gente de otras latitudes. Es más, el Señor Director General de Inmigración de la Comunidad de Madrid señaló para éste mismo diario que “La inmigración es una oportunidad social, cultural, económica… el desarrollo de Madrid se está produciendo en gran parte porque la inmigración ha elegido nuestra región para vivir…” y no como señala el Señor Jaime Campmany, “aumentando los índices de delincuencia”. Sr. Campmany, los inmigrantes hemos venido a España a integrarnos honradamente en ésta sociedad, a trabajar y darle subsistencia a nuestra familia que se encuentran en nuestros países de origen y a contribuir al desarrollo de España y así lo confirmó el Ministro del Interior Ángel Acebes, afirmando que los inmigrantes “están trabajando y contribuyendo a las prosperidad de España”, es más, el profesor de ética y política pública en la Universidad del estado de California Juan A. Herrero Brasas, español de nacimiento, indica que “el inmigrante no viene a quitarnos nada… es, en su mayoría, un individuo emprendedor, con potencial, capaz de asumir riesgos y dispuesto a sacrificarse para prosperar. Por eso se lanza a la aventura de hincar una nueva vida en otro país” y no así como usted señala en su articulo. “La mayoría de esos invasores (sic) viene con una mano atrás y otra delante”. Causa estupor y lastima ésta expresión suya y más aún todavía cuando señala que venimos “a vivir sobre el terreno casi como los ganados emigrantes… mantener el harén y la lechigada innumerable a costa de la seguridad social”. Los inmigrantes contribuimos a la seguridad social, de ahí que hay una tendencia al alza, significando que si contribuimos religiosamente a la seguridad social, eso mismo nos da el derecho a percibir prestaciones de la seguridad social, tal como lo señala el Real Decreto 864-2001.

La transcribo lo que manifestó el ciudadano español Antonio Mendieta, jubilado de 71 años: “Creo que España está haciendo ridículo en Europa… tratando como bichos raros a los inmigrantes… los españoles que miran mal a los inmigrantes no deberían olvidarse que los muchos españoles que tuvieron que marchar a Europa o a América porque aquí no era posible vivir” y como buen peruano y ahora inmigrante en un país del cual heredé su idioma, su religión y los apellidos que llevo, puesto que Ocaña, es un pueblo de Toledo y el escritor español Lope de Vega, tituló a una de sus obras: EL ENCOMENDADOR DE OCAÑA, le recomiendo leer dos libros interesantes sobre inmigración: “Europa de las migraciones – por una política proactiva de la inmigración” de marco Martiniello y luego: “Identidad e inmigración” de Jesús Labrador Fernández.

Atentamente

Heber Ocaña Granados
Peruano.

sábado, agosto 22, 2009

LOS MARAVILLOSOS AÑOS 90 (POEMA) - CARLOS ALFONSO RODRIGUEZ

Heber Ocaña y Carlos Alfonso Rodriguez en la Plaza Independencia de la ciudad de Huarmey.



Eran los años 90 y los payasos de la calle no estaban en la television.
Con el tiempo llegaron a la televisión, pero seguian estando en la calle,
en realidad, la calle era todo su mundo y el único.


Eran los años 90 y escribir fue una verdadera bendición de Dios
y lo mejor que me había podido ocurrir en medio de la barbarie,
de caminar dentro de los apagones, túneles negros, largos sótanos
durante horas y los dias de violencia bajo el sol.
Y las bombas asesinas y los crimenes escalofriantes,
las torturas necrófilas,
los golpes y puñales del silencio, los asesinatos macabros.
Y las violentas desapariciones de las políticas del enemigo.

Eran los años 90 y Heber Ocaña, mostraba sus primeros cantos y poemas
y efectivamente, escribía bien, con excelente caligrafía,
buena letra, con sus puntos y sus comas.
Porque estaba soletro, estudiaba en Lima y los trabajaba.
Despues abandonó los estudios,Lima y la literatura.
Para dedicarse a empresas, francamente, un poco difíciles en Huarmey,
(pero no imposibles) como la crianza de codornices, la venta de pichones de gaviotas y pelicanos
el comercio de alacranes y tantas otras cosas más.
¿Qué no hará Heber Elí, por su pequeño Ghandy Israel y Regina?

Eran los años 90 y Julio Aponte, se paseaba por todo el país
con ese parecido impresionante a cualquier soldado extraído
de las huestes de Pancho Villa o a un disciplinado miliciano de Emiliano Zapata.
Julio, es ese morocho, bigotudo, que lee bien sus poemas.
Nacido en el inhóspito Morropón, un pueblo olvidado y pequeño
perdido entre la luna de Paita y el caluroso sol del departamento de Piura.
Tierra caliente de recios campesinos, bronceados hombres, bañados por las lluvias,
rodeados de piajenos, mulas, algarrobos y árboles de tamarindo,
en donde han nacido los mejores escritores del Perú y también los peores.
Jamás pensó en llegar a ser el buen vendedor de libros que es hoy,
pero ya había vendido primero su alma a la poesía en las mañanas
y por las noches al diablo en mil hechicerias como buen brujo de la palabra.
No hay, en verdad, poeta más enrazado y trabajador que él
cuando una visión brilla en sus ojos y cuando se trata de poner las cosas en claro.
Lo que más le agrada es ver que las cosas caminen bien y derecho.
No entra en vainas ni alcahueterías. Él como Ange Yzquierdo Duclós.
Es otro auténtico poeta de armas tomar y de libros vender.


Eran los años 90 y el gordo Jorge Espinoza Sánchez, seguía en sus andanzas.
Buscando más pleitos judiciales. Las malas lenguas, y las buenas también, aseguraban
que le escribía los libretos a los cómicos ambulantes del Parque Universitario
y de la Plaza San Martín; pero ellos en el escenario no le hacían caso, la verdad es que,
ellos nunca le han hecho caso a nadie, por eso exhiben publicamente sus pobrezas y miserias.
No se vestía como un típico bolerista de los años 60.
Pero era el lider de la poesía erótica como alguna vez lo definieron.
No se tiraba muchas canas al aíre pero se ganó dos años de cana.


Eran los años 90 y Marío Vargas Llosa perdía calamitosamente
en las elecciones presidenciales, por su mala junta.
(Qué perjudiciales son las malas compañías, en estos casos).
Y por sus asesores que no lo asesoraban ni le recomendaban
un buen curso de relaciones humanas. Mario, ya tenía todo en el bolsillo;
pero le hicieron la gran jugada: cuervos, alimañas y viejos lobos vestidos de cordero.

Eran los años 90 y Carlos Alfonso, por aquellos días de vida oculta
caminaba por las calles de Lima, entonces, no habían muchas flores pero se podía florear.
no habían muchas piletas, pero hay quienes se hacían la pila en cualquier parte


Eran los años 90 los maravillosos, los inolvidables y Jorge Tafur,
amigo, promotor cultural, trotamundo, editor, poeta, aventurero.
Me llevó a conocer todo el norte: Chimbote, chiclayo,Trujillo,
Piura, Catacaos, Sullana, Huanchaco.
Yo que viajaba a duras penas de Lince a la Victoria, en la línea 9 y en la Cocharcas
José Leal, esos ómnibus viejos, grandes y destartalados que se incendiaban
en pleno viaje, en plena pista y a toda marcha.
yo que daba más vueltas que un pollo a la braza o una silla voladora.
Alrededor de talleres de mecánica, playas de estacionamiento,
grifos y restaurantes con José Luis Blancas
el poeta - músico y viejo compañero.
Jorge Tafur, se fue para siempre a París, y yo a todo el sur:
Cañete, (San Vicente - Imperial),
Chincha, pisco, Ica, Nazca, Palpa, Marcona, Mollendo, Camaná,
Arequipa, Moquegua, Tacna, Arica, Tarapacá.
¡Qué bello y qué grande es el Sur, Me encanta el sur!
¡El Sur de América!


Eran los años 90 y lo que más deseaba era seguir leyendo
y lo que más me hacía feliz era cantar y escribir y pensaba y decía que
lo que no se hace cuando se es joven no se vuelve a hacer
nunca más en la vida. Y les decía a mis amigos muy solemne y seriamente;
"Hay que escribir como si fuese el último día que nos queda de vida". Y también;
"Hay que escribir porque sino servimos para escribir, tampoco servimos para vivir".
Así evitaremos el papelon que hacen todos aquellos que hablan de su último libro
cuando aún no han escrito ni siquiera el primero.
Pero, sin duda, la sentencia de mayor peso y ante cual mis condiscipulos,
asentían espontaneamente, dándome palmadas, la razón y en el más absoluto
y desinteresado respaldo, era aquel, ¿Si no escribimos nosotros
quien en la tierra se va a dedicar a hacer poemas?
Teniendo en cuenta que los obreros no tienen tiempo
y los obispos más se dedican a sus abispadas.
Los abogados dan incluso la vida entera a sus leguyadas.
Los profesores pasan ocho meses de vacaciones pagadas.
Y más aún, cuando precisamente, a mí, me están saliendo los versos de película.


CARLOS ALFONSO RODRIGUEZ: (Lima 1968) Estudio Ciencias de la Comunicación en la Universidad sanMartín de Porres. Presidente del II Encuentro Nacional de Escritores y Poetas Jovenes desarrollado en Jauja - Huancayo - 1991. Vicepresidente del II Encuentro de Escritores y Poetas de la Región Nor Oriental del Marañon, Chiclayo - 1993. Participó en el IV Festival Internacional de la Poesía, Medellin, 1994. Publicó: "Cantos a la vida" - 1987 (Plaqueta), "Chocho", el Buen Amigo de los niños"(Recopilación) 1992. "El Grito - Poemas de mi generación",Medellin - Colombia - 1994.

Fundó en Lima el Grupo literario "OBRAJE".

El poema publicado en éste blogs, se transcribió de la Antología DESPOJADOS DE AEDOSMIL - Edición 2001.

jueves, agosto 13, 2009

LA PRIMERA NOVELA ANCASHINA SE ESCRIBIO EN HUARMEY - Presentacion.

PRESENTACION

Ante las afirmaciones de Ricardo Virhuez Villafane, e tenido la osadia de atreverme a rebatir sus afirmaciones sobre la novela de Ernesto Reyna Zegarra: "LOS TESOROS DE HUARMEY", que para los huarmeyanos honestos y consecuentes con su tradición cultural y sus valores, es el libro emblema, porque es el primer libro escrito por un residente y además, está recreado en el territorio local, considerando nuestras costumbres y tradiciones ancestrales, tanto sociales y culturales.
El texto es mas o menos extenso, de ahi que lo hemos dividido en 5 partes, para su facil lectura. Fue escrito el 11 de Mayo del 2009, por cuestiones que, hiba a ser publicado en papel, esperamos no difundirlo, pero en vista que el tiempo transcurre, hemos decidido colgarlo en éste blogs nuestro, pero manteniendo en mente, editarlo en papel para su difusión provincial.

Espero que con ésta presentación pase a leer los siguientes pots, para su conocimiento y enriquecimiento cultural, sobre la Ciudad de la cordialidad - Huarmey.
Y si cree que ésto lo deben de leer otras personas, queda autorizado a copiar el link o el texto, y pasarselo a quien cree conveniente, respetando la fuente y el autor.
Solicitamos a personas interesadas a que éste texto se difunda en papel impreso, esperamos su colaboración para la difusión en todo el territorio de la provincia de Huarmey.
mi correo es:
Quedo de usted,
muy atentamente:
Heber Ocaña Granados.
Madrid, 13 de Agosto del 2009.

LA PRIMERA NOVELA ANCASHINA SE ESCRIBIO EN HUARMEY - Parte I

LA PRIMERA NOVELA ANCASHINA SE ESCRIBIO EN HUARMEY
Con rubor y sorpresa, leí hace poco unas afirmaciones nada convincentes sobre un trabajo literario de Ernesto Reyna Zegarra (ERZ), escritor arequipeño que residió en el distrito de Huarmey (hoy provincia), localidad que lo supo acoger y donde fue alcalde hasta en dos oportunidades, lo cual lo convirtió, sin duda, en conocedor de este pueblo (aún pequeño durante el tiempo que vivió allí), en todos sus niveles.
Harto de ver marginada a la actual ciudad de Huarmey en cuanto a referencias bibliográfico-literarias, quiero emplazar a quien declaró lo siguiente respecto a uno de los libros más importantes del escritor ERZ: “Y el libro Los tesoros de Huarmey, del arequipeño Ernesto Reyna, publicado en Lima en 1936, no es una novela propiamente dicha, sino un mosaico de anécdotas, estampas y descripciones”[1]. Esto lo ha escrito una persona a quien tuve ocasión de conocer justamente en mi ciudad natal, Huarmey, durante el mes de marzo de este año en un encuentro brevísimo en la sala de mi casa, donde hablamos sobre proyectos literarios; me refiero a Ricardo Vírhuez Villafane (RVV), escritor y periodista que ha sostenido el texto anteriormente citado en el prólogo de la novela Anusia de su “paisano” Julio César Pozo Cueva, libro que, además de ser el prologuista y editor, ha presentado en las ciudades de Lima y Huaraz.
Como conocedor de la obra de ERZ y como hijo de la tierra que sirvió de espacio para la ambientación y desarrollo de su novela Los tesoros de Huarmey (LTH), manifiesto mi disconformidad con la conclusión que ensaya RVV. A continuación expongo los argumentos que servirán para desmontar esta falsedad que busca corroer y destripar anteriores afirmaciones de gente que en su oportunidad afirmó que LTH sí es una novela.
Para sustentar mi afirmación debo demostrar, en primer lugar y sobre la base de sus características, que LTH pertenece realmente a este género.

[1] POZO CUEVA, Julio César. Anusia. Pasacalle. Lima, 2008. p.

LA PRIMERA NOVELA ANCASHINA SE ESCRIBIO EN HUARMEY - Parte II

LOS TESOSOS DE HUARMEY SI ES UNA AUTENTICA NOVELA

De acuerdo a lo que determina las características de una novela, el texto narrativo debe ser escrito en prosa, y, dentro del contenido, intervenir personajes sobre los cuales se está narrando algo. Esta primera prueba, LTH la supera con creces. En el texto narrativo encontramos personajes primarios y secundarios, sobre quienes nos referiremos más adelante.
Una de las primeras características que ponemos en consideración, es si dentro del texto narrativo se desarrolla una ACCIÓN[1]. Acción es la historia que se va desarrollando ante nuestros ojos a medida que vamos adentrándonos en la lectura de la novela. En un texto, puede caber dos clases de acciones simultáneamente: la primaria y la secundaria, que van tejiéndose entre sí para ir dándole cuerpo y/o argumento a la novela. En LTH se tejen varias historias alrededor de dos, que son las más notables dentro del texto narrativo. La primera y más importante es sobre la búsqueda permanente del alcalde del pueblo, el viejo Felipe de Norena, de los tesoros enterrados que, se dice, hay alrededor del distrito y, debido a los cuales, diversos personajes van llegando al pueblo con una diversidad de artilugios para hallarlos. El hombre de la maquinita (p. 36)[2], Zaragoza, el misterioso y vagabundo español (p. 32), El barón erudito (p. 42), Salomón Sardina, el aventurero cuya expedición es auspiciada por un ministro de gobierno (p. 65), son algunos de ellos.
La segunda acción o historia, es sobre el apogeo del algodón al que, curiosamente, se le llama “el oro blanco”. Incluso existe un subtítulo sugerente sobre el tema: “La locura del oro y ‘el pirata Ruskin’” (p. 18). Podríamos decir, de este modo, que el algodón es otro de los tesoros de Huarmey. En esta segunda historia interviene todo el pueblo, porque el espacio donde se desarrollan los hechos es por antonomasia agrícola. Sobre la acción de la cosecha y venta del algodón, ERZ ha dedicado las primeras páginas de la novela, que luego se entrelazarán con las historias de los tesoros enterrados, para concluir con la desgracia del viejo alcalde, luego de la perdida de sus 700 quintales de algodón por “la avalancha” (p. 100) ocurrida el día 5 de marzo de 1925 (p. 101), algodón con el cual pensaba hacerse rico y viajar a Europa.
La segunda característica que nos sirve para ir aclarando que LTH sí es una novela, es el TIEMPO. Según esta característica, “el desarrollo argumental de una narración suele evolucionar a través del tiempo”[3], incluso se argumenta que el “tiempo de la novela no tiene por qué presentarse de manera lineal u ordenada, sino que puede ser alterado libremente por el autor con finalidad estilística”[4].

ERZ ha querido llevar su historia de forma lineal, iniciándola aproximadamente un mes después del inicio de la Primera Guerra Mundial, en 1914, hasta unos meses después de la trágica tarde del 5 de marzo de 1925. (p. 101). “Meses después, las terribles letras se vencieron” (p. 105). Pero podemos decir también que, dentro de la acción, se han insertado fechas posteriores a 1925, como la “Carta de Cipriano X Rubira”, fechada en Lima a 13 de enero de 1927 (p. 51), documento insertado en medio del texto narrativo, como para afianzar la historia del ambicioso y vulgar Felipe de Norena. Con la inclusión de la carta, con fecha posterior a la que concluye la historia, y puesta exactamente en la mitad del texto, ERZ ha recurrido a la técnica denominada “temporalización anacrónica”, de la cual ha usado un recurso: la prolepsis o anticipación, donde “el autor adelanta algunas acciones que aún no se han producido en el relato primario de la novela, es decir, se trata de un salto hacia delante”[5]. ERZ, valiéndose de la carta, nos anticipa algunas historias fraudulentas y ambiciosas de Felipe de Norena, personaje principal, a todas luces, de LTH.
“Un acontecimiento puede durar lo mismo en una narración que en la vida real, pero también puede ser resumido de manera que, por ejemplo, varios años transcurran en pocas páginas…”[6], si es así, esto fue lo que hizo ERZ en cuanto a la duración de su obra, porque en tan solo 109 páginas transcurren de doce a trece años. Con estas características de una autentica novela, vamos viendo que LTH comienza a recuperarse del atropello malintencionado de quienes quieren minimizarla a un género menor.
La tercera característica es el ESPACIO, del cual leemos: “La situación física en que se encuentran los personajes es uno de los recursos principales que los autores utilizan para contextualizar las historias narrativas”[7]. Según este concepto, contamos con sobradas pruebas para que LTH sea una novela. Primero, porque la situación física donde se lleva a cabo el contexto narrativo es el entonces distrito de Huarmey, con algunas salvedades, como por ejemplo la ciudad a donde va a morir el viejo Felipe de Norena. Dentro de los recursos narrativos está permitido que el autor desarrolle su historia en uno o varios lugares, ya sea “en espacios interiores o exteriores, rurales o urbanos, con la finalidad de dar credibilidad a la historia, poder contextualizar a los personajes y producir efectos ambientales y simbólicos”[8], recurso técnico que muy bien lo desarrolla ERZ en su obra. Porque, aparte de usar fechas que acompañan a hechos reales, como la existencia del vapor Telica y su hundimiento frente a la costa huarmeyana, la inundación del 5 de marzo de 1925 o el hecho histórico que protagonizó don Isaías de Piérola “En que apresó al Presidente” (p. 25) (Augusto B. Leguía) el 29 de mayo de 1909, da cuenta también de lugares como: Mandinga, Janca, Puerto Huarmey, Culebras, Las Zorras, La punta de Lagarto, El cerro Maltino, Pai – Pai, Hay - huay Congon, entre otros parajes de la jurisdicción del entonces distrito de Huarmey, y que, hasta hoy, se pueden visitar y ubicar con los mismos nombres.
Todos los lugares mencionados le han servido a ERZ para desarrollar y contextualizar su obra, describiéndolos uno a uno en el momento de desarrollar la trama. Como, por ejemplo, de Gramadal: “La grama campea dueña y señora de la llanura” (p. 30); asimismo, describe la calle principal del pueblo de Huarmey: “A la entrada del pueblo, una sola calle ancha, sombreada de sauces” (p. 17); y, con respecto al valle de Huarmey, escribe: “se abre como un triangulo verde cuyo vértice se incrustará en los andes y su base se curvará femeninamente en golfo de doradas arenas y aguas serenamente azules” (p. 31), descripción que engalana la hermosura viva del pueblo. Del Maltino escribe: “…es un cerro alto de arena, dominando la costa norte de Huarmey, a una legua del valle de Culebras. Es conocido por todos los pescadores y patrones del cabotaje que lo toman como punto de referencia” (p. 63) y, así, otras descripciones que producen un buen efecto del ámbito en el lector.

[1] Me he basado en las características establecidas por el texto “Características de la novela”, de José Carlos Carrillo Martínez. En:
http://personal.telefonica.terra.es/web/apuntesasr/JoseCarlosCarrillo/GenJCCLaNovela.htm.
[2] Esta y las siguientes referencias al libro pertenecen a la primera edición: REYNA, Ernesto. Los tesoros de Huarmey. Perú Actual. Lima, 1936.
[3] http://personal.telefonica.terra.es/web/apuntesasr/JoseCarlosCarrillo/GenJCCLaNovela.htm.
[4] Ibídem.
[5] Ibídem.
[6] Ibídem.
[7] Ibídem.
[8] Ibídem.
(Continúa en el siguiente Pots)

LA PRIMERA NOVELA ANCASHINA SE ESCRIBIO EN HUARMEY - Parte III

(Continuación del anterior titúlo)
La cuarta característica son los PERSONAJES, que pueden “ser reales o ficticios y que a la vez desarrollan la acción narrada por el novelista”[1]. En LTH podemos encontrar personajes reales recreados en el texto, que comparten protagonismo con el narrador, como se lee en los siguientes párrafos: “El poeta de los ojos azules y el hombre de la maquinita” (p. 36), “Bebimos la famosa chicha de Huarmey y salimos a respirar aire; a la orilla del mar” (p. 37), éste es el único párrafo donde el narrador aparentemente coincide con el autor, pues se refuerza con éste: “Pasamos una noche distraída. Poesías, chascarros y leyendas… Vieron mis apuntes sobre la historia de los tesoros de Huarmey y se entusiasmaron de un modo sorprendente” (p. 37), convirtiéndose de esta manera en narrador-personaje o narrador protagonista, técnica en la cual “la narración suele ser autobiográfica, ya que el narrador-protagonista se sitúa como centro de la acción y relata los hechos desde su propio punto de vista”[2].

Para seguir encontrando características que avalen mi teoría de que LTH sí es una novela y no un simple “mosaico de anécdotas, estampas y descripciones”, puede apreciarse que a lo largo del texto narrativo se hallan personajes principales y secundarios, y, como en toda novela, es “fundamental que el narrador ofrezca al lector una caracterización de los personajes”[3] que puede ser física y psicológica. Es física cuando “se describe el aspecto y el modo de vestir”[4]: “–Y tú… qué flaco y descolorido, como un pescado seco… (p. 12), descripción que realiza Pedro Anzúrez-hijo, de su cuñado Norena, o sea, descripción que hace el autor a través de uno de los personajes. Pero también están las descripciones que hace directamente el narrador, como por ejemplo: “Chumbille era un tipo prieto y sarnoso, los ojos amarillos, feo y antipático como un perro con caracha. Se rapaba la frente estrecha, hasta aparecer calvo, para que dijeran que era pensador. Tenía una risa forzada, que lo hacía más repulsivo. Vestía elegantemente y tiraba una pista, imitaba a Abraham Valdelomar…” (p. 93); “Vestidos de diablo fuerte, botas de montar, sombrero de Catacaos, espuelas roncadoras. Pellón sampedrano, alforjas multicolores y mula con apero de plata, era el típico hacendado de cabecera de sierra…” (p. 81).

En la caracterización psicológica se describe “cómo piensan, qué opinan ante la realidad circundante, cómo se comportan”[5]: “Yo, soy enemigo de los malos curas y del diablo, tú eres amigo de ambos” (p. 7) esta es la autodefinición que se hace el personaje Rusquin. Pero el narrador también hace lo suyo y describe a sus personajes: “Ruskín… así apellidaba el viejo filosofo, amante del buen vino, y amoroso padre de trece frescas muchachas” (p. 18); “Y Ruskín, borracho de vino y dicha, con los recuerdos se emocionaba, y una lagrima furtiva rodaba por la mejilla. Pero se rehacía colérico: ¡Judíos, mercaderes, ¡arrancad los árboles! Sembrad algodón… ” (pp. 19-20).

Dentro de una novela existen varios tipos de personajes, entre ellos el agente de la acción, quien “lleva el peso del desarrollo argumental y es el centro de atención de la historia narrada”[6]. Según éste concepto, podemos afirmar que el agente de la acción es el “viejo buscador de tesoros”: Felipe de Norena, alcalde del pueblo, porque es en la figura de este personaje que gira toda la historia narrada.

Otros tipos de personajes, son los que van incrustados como elemento decorativo, aquellos que “no aportan nada fundamental a la acción, sino que su función se limita a dar credibilidad a las acciones que le suceden al protagonista”[7]. En este caso podemos mencionar al hombre tatuado, el poeta de los ojos azules o Salomón Sardinas, entre muchos otros personajes que aportan acciones que permiten hilvanar la historia que se cuenta, teniendo como personaje central a Felipe de Norena.

También se dice que dentro del texto narrado existe un portavoz de la ideología del autor, ya sea protagonista o secundario, pero que le sirve al autor para “aportar su punto de vista personal al desarrollo argumental”[8]. Determinar quién sería el portavoz de la ideología del autor en el conjunto de hechos narrados, donde conviven mentes idealistas y materialistas, amadoras del deleite o desprendidos personajes por la conservación de las tradiciones y las costumbres, se nos resulta una tarea dificultosa si no tenemos más noticias del pensamiento social o político del autor. Lo que sabemos de ERZ es que fue periodista de profesión, ejerció la política a través de su cargo como alcalde del distrito huarmeyano, probablemente siguió algunos lineamientos ideológicos de José Carlos Mariategui, de ahí su aporte intelectual con la publicación de El amauta Atusparia, en la revista Amauta, que dirigiera Mariátegui. Fue un querido agricultor en la ciudad de Huarmey. Todo ello no basta, sin embargo, para determinar cuál es su punto de vista personal dentro del texto narrativo. Pero sí debo concluir que ERZ sintió un profundo afecto por la tierra de las warmys, de ahí la inmortalidad del pueblo en su libro LTH, y no solo ello, sino que llegó a contraer nupcias con una legítima huarmeyana: Rosario Morante.

La quinta y última característica es la de EL NARRADOR o la voz que cuenta lo que sucede en la novela. Hay dos tipos de narradores: el omnisciente y el narrador personaje. En la novela LTH, existe un narrador omnisciente que cuenta todo lo que los personajes hacen, dicen o piensan, excepto en dos subtítulos: en el que da inicio a la tercera parte del libro: “Carta de Cipriano X Rubira” (p. 51), texto dirigido al narrador del libro, donde reseña el momento en que conoció a Felipe de Norena y sobre la expedición que realizó –por la insistente invitación de Norena– al pueblo de Huarmey y al cerro Maltino. En este subtítulo, es el personaje quien se dirige al narrador, convirtiendo a Cipriano X Rubira en “narrador secundario” dentro de la obra. La otra excepción está en el subtítulo “El poeta de los ojos azules y el hombre de la maquinita” (p. 36), aquí el narrador se convierte en narrador-personaje. ERZ emplea el recurso narrativo llamado “narrador protagonista”, porque hace que el narrador relate los hechos desde su propio punto de vista: “Debo tener una proletaria facha de mecánico, con mi overroll y mi gorra, cuando el ente de las gafas con tanto ahínco me habla de maquinas eléctricas” (p. 36), “El hombre de la maquinita nos muestra su artefacto ‘maravilloso’, que saca de una alforja de cuero” (p. 38).
Este ha sido un breve repaso de las características que todo texto narrativo debe tener para ser considerado como novela, y esto se ha comprobado de manera detallada. En conclusión, LTH posee todas las características técnicas y narrativas de una novela.

[1] Ibídem.
[2] Ibídem.
[3] Ibídem.
[4] Ibídem.
[5] Ibídem.
[6] Ibídem
[7] Ibídem.
[8] Ibídem.

LA PRIMERA NOVELA ANCASHINA SE ESCRIBIO EN HUARMEY - Parte IV

“LOS TESOROS DE HUARMEY” SI ES UNA NOVELA, AFIRMACIONES HECHAS DESDE HUARAZ HASTA MEXICO.

Las veces que pude estar en la ciudad de Huaraz asistiendo a eventos culturales durante las décadas de los 80 y 90, pude respirar un aire de unanimidad hacia la personalidad de don Francisco Gonzáles, tal vez el patriarca contemporáneo de las artes huarasinas y ancashinas, recientemente fallecido.

Gonzáles elaboró un significativo trabajo titulado Huaraz, visión integral, publicada en 1992, donde da cuenta de una diversidad de escritores que han puesto como espacio central en sus trabajos a la ciudad de Huaraz. Entre ellos está considerado ERZ. El texto puede ser hallado también por Internet; allí hallamos expresado lo siguiente: “Ernesto Reyna Zegarra (1905-1972). Escritor y periodista nacido en Arequipa y avecindado en Huarmey desde su juventud. Es autor de las novelas: Los tesoros de Huarmey, El amauta Atusparia, publicada en la revista Amauta de Mariategui, y Fitzcarrald, el rey del caucho”[1]. Como podemos ver, Francisco Gonzáles, intelectual huarasino, considera LTH como una novela.

Existe un libro publicado en el año 2002 por la Dirección General de Bibliotecas de la Universidad Nacional Autónoma de México, titulado Índice de escritores latinoamericanos, trabajo elaborado por el tratadista Jorge Luis Gusils. En este libro-índice, aparece LTH, de ERZ, considerado como novela. La ficha, en la página 301, consigna textualmente lo siguiente:
Reyna, Ernesto
Perú
Narrativa
-Los tesoros de Huarmey, 1936,
Lima, Ediciones Perú Actual, novela[2]

¿Será necesario buscar más argumentos para rebatir la teoría de RVV sobre su argumento descalabrado de que LTH “no es una novela propiamente dicha, sino un mosaico de anécdotas, estampas y descripciones”? Creo que no, LTH es una novela publicada el 20 de marzo de 1936, y se trata sin duda de la primera novela ancashina, ambientada y escrita en el distrito costero-ancashino de Huarmey. Y si se quisiera afirmar que LTH deja de ser la primera novela ancashina porque no fue escrita por un ciudadano ancashino, sería un chauvinismo estrafalario que mutila y coacta iniciativas de quienes trabajan sobre y en determinada localidad así no sea su lugar de origen.

Las malas intenciones –supongo– de RVV de desplazar a LTH de su titularidad histórica con un argumento simplemente retórico, tiene un solo objetivo: dar luz verde en todos los sentidos a Anusia de su “paisano” Julio César Pozo Cueva (RVV no es de Marca, de donde fue natural Pozo Cueva, pero sí los padres de aquel), que fue publicado en 1943, y posicionarla arbitrariamente como la primera novela ancashina, argumento que le sirve dolosamente para marquetear a la novela por los espacios ancashinos que él frecuenta, y para lograr su financiamiento a través de dos municipalidades, siendo él mismo el editor, recuérdese que esta nueva edición sale con el sello de Pasacalle, propiedad de Vírhuez.

[1]http://culturayarteancashino.blogspot.com/2008/09/ancashinos-en-la-cultura-huarasina.html.

LA PRIMERA NOVELA ANCASHINA SE ESCRIBIO EN HUARMEY - Parte V

ORDEN CRONOLOGICO DE LAS TRES PRIMERAS NOVELAS PUBLICADAS EN EL DEPARTAMENTO DE ANCASH

1.- La novela “Los tesoros de Huarmey” de Ernesto Reyna Zegarra, se publicó por primera vez el 20 de marzo de 1936.

2.- La novela “Anusia” de Julio César Pozo Cueva, fue publicada por primera vez en 1943.

3.- La novela “Confesiones” de Rolando Guzmán Barnechea, fue publicada por primera vez en 1949.


HEBER OCAÑA GRANADOS
Madrid, 11 de mayo del 2009.


FUENTE SOBRE LAS CARACTERISTICAS DE UNA NOVELA:
JOSE CARLOS CARRILLO MARTINEZ
Si cree que ésto debemos de difundirlo, copielo y difundelo, con solo una condición, considerando la fuente y el autor.

sábado, julio 25, 2009

POEMA A HUARMEY - HEBER OCAÑA



Escuche aquí el poema, dedicado a la provincia de la cordialidad: Huarmey. Voz en audio de Edwin Ipanaque Hidalgo.



POEMA… A HUARMEY

Yo hago un poema para ti
Huarmey.
Lo hago por los siglos de tu vida.
Por la salud de tus hijos
Y para que mañana
Cuando sea tarde
No tengas que morir/
Tengas la vida,
Los sueños / la esperanza
Junto a tus caminos.
Y halles en tu cielo
Cubierto de pájaros,
La palabra refulgente,
El canto silvestre de tus niños,
La rubrica del sol y de mis ojos.

Un poema para ti.
Como para mi madre
Y al hijo que adoro.
Porque nací entre el muro
De la soledad y el silencio.
Sobre la piedra labrada de un pecho.
Sobre tu cuerpo.
Sobre la sonrisa del viento
Y el olvido de tus hijos lejanos.

Yo hago un poema para ti
Huarmey,
Porque no quiero sentirme solo.
Porque acariciar tu piel
Es volver a tener mi adolescencia
Cerca del fuego,
Cerca de tus hombros y de tu vida.
Un poema…
Para que cuando yo me vaya
No estés solo.
Y para que siempre seas
Un mar inmenso en las palmas de mis manos.
Un río en las vertientes de mi pecho.

Poema publicado en el libro: APUNTES PARA UNA HISTORIA - HUARMEY. (1994) de Heber Ocaña Granados.

domingo, julio 05, 2009

ANTECEDENTES HISTORICOS DE FORMACION DE LAS BARRIADAS EN HUARMEY

Foto de las nuevas ampliaciones de los pueblos jovenes de la zona norte de Huarmey. La foto fue tomada en marzo del 2009.
(zona de Miramar)

En ésta entrada, hay dos textos donde se da cuenta de los origenes de las barriadas en la ciudad de Huarmey; el primer texto, es el que sirvió de presentacion del boletin titulado: "BARRIOS POPULARES DE HUARMEY - una visión histórica y referencial-", que fue publicado en Octubre de 1998, dentro de su labor de difusión del CENTRO DE INVESTIGACION, INFORMACION Y DOCUMENTACION DE LA PROVINCIA DE HUARMEY y de la BIBLIOTECA COMUNAL OBRAJE, del Pueblo Joven Santo Domingo. El segundo texto se ensaya algunas hipotesis sobre las razones y fundamentos de la formación de las barriadas en Huarmey, estos son los textos:

PRESENTACION

El presente trabajo de investigación, recoge la modesta lucha por la adquisición de un lote de terreno para la construcción de sus viviendas, ofrece además una visión de la situación histórica de la formación de los pueblos jovenes, que hoy por hoy, se vienen convirtiendo en el foco de expansión territorial del distrito capital: Huarmey.

Desde los años 50 hasta nuestros dias, Huarmey no ha cesado de crecer, ha tenido transformacions importantes y ello ha servido, para que surjan barrios nuevos y la población aumente, permitiendole a Huarmey, ser un pueblo donde se conglomera una diversidad de sangres, que en su gran mayoria son de las áreas andinas del Perú, de ahi que el slogan huarmeyano es claro: "PROVINCIA DE LA CORDIALIDAD" porque muchos vinieron en plan de negocio, trabajo o visita y se quedaron para siempre, formando un hogar y procreando hijos.

Como todos los pueblos del país, Huarmey tiene sus barrios y de ellos hablamos en ésta publicación; de su génesis, de sus historias, de su gente y de todo lo provechoso que es para el desarrollo de la provincia de Huarmey.

FORMACION DE LAS BARRIADAS EN HUARMEY

Los pueblos jovenes no se forman inicialmente por migrantes que llegan directamente del interior del distrito o de los distritos aledaños, sino, por quienes amteriormente ya habían vivido en las áreas aledañas al río Huarmey o en algunos casos, los que se encontraban alojados en viviendas de parientes y/o amigos del mismo lugar de procedencia.

Sin embargo, una vez que estas se han formado, a menudo llegaban nuevos pobladores directamente de otras regiones del país, con mayor porcentaje del norte: Piura, Tumbes y también de los pueblos andinos del departamento de Ancash, como son: Aija, Malvas, Succha, la Merced, Coris entre otros.

La población adulta estaba constituida predominantemente por migrantes, por otro lado, los nuevos moradores no tenían dificultad para establecerse en el lugar, puesto que le era relativamente fácil mudarse a un lote vacio, dentro de los limites de la barriada, porque contaban con el apoyo de algunos familiares o paisanos, que les ayudaban para adquirir un lote de terreno para la construcción de sus viviendas.

Buena parte de los pueblos jovenes, han surgido en terrenos desérticos y a regular distancia del centro de la ciudad; en el caso del pueblo joven LA VICTORIA, ella viene a surgir dentro del terreno agrícola que había venido ocupando el japones Kanashiro, las otras barriadas se ubicaron en lugares desérticos: Santo Domingo, 9 de Octubre y Miramar.